Te escribí otro poema, espero no te moleste
le confesé a una estrella, era la que estaba más cerca
le dije que habia conocido, a una con un parecido
a esa que estaba mirando y quizás de mi burlando
le conté que le había hablado y que no fue soñando
que esa estrella a mi, me habia respondido algo
pero al preguntarme lo que había yo preguntando
me di cuenta que al final siempre se estuvo de mi
burlando
que lo que será cierto es el llanto que el corazón se va acostumbrando
y es por eso que lo comparan cuanto a una roca, dura y seca y sin que ya nada le importe tanto.






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